
Te amo hasta la profundidad,
la extensión y la altura
que puede alcanzar mi alma
cuando busca a ciegas,
los límites del ser y de la gracia ideal.
Te amo hasta el nivel más quieto,
De la necesidad cotidiana,
a la luz del sol y el candelabro.
Te amo con la libertad con que
se opone el hombre a la injusticia
y con la pureza de quien desdeña los elogios.
Te amo con la pasión exacerbada
por mis viejas penas,
y con la fe inocente de mi infancia,
Te amo con el amor que pareció perderse,
Cuando perdí mis santos….te amo
con el aliento,
sonrisas y lagrimas de mi vida
¡ entera ! y.... si Dios lo quisiera
te amaré aun mejor, después
que muera...
